06.05.2011 | Diario de Córdoba._El buen estado en el que se encuentra el almacenamiento de los embalses cordobeses no significa que se pueda derrochar el agua. El gerente provincial de Córdoba de la Secretaría General del Agua, Rafael Alvarez, señala que "los niveles de este año son altísimos y se garantiza el riego para los campos cordobeses en los próximos dos años y tres años para el consumo doméstico. Llevamos dos años excepcionales que han hecho que los embalses estén en máximos". No obstante, el embalse de agua es sumamente variable, en la medida que depende de la lluvia, con grandes diferencias de unos años a otros.
Por su parte, Pedro Parias, secretario general de la Federación de Comunidades de Regantes de Agua, apunta que "la media del consumo de agua en el campo cordobés es de 2.500 metros cúbicos por hectárea, con unas 100.000 hectáreas de cultivo". Aunque varía mucho el consumo de agua dependiendo de la plantación. Por ejemplo, "lo que no es olivar requiere unos 6.000 metros cúbicos por hectárea", apunta Parias. Señala también que "este ha sido un año bastante húmedo, por lo que el consumo de riego es muy inferior a las temporadas secas". Pero hace un llamamiento al consumo responsable y recuerda que "estamos al final de un ciclo húmedo, los años venideros serán secos", con lo que habrá que tirar de las reservas hídricas. Por ello, hace un llamamiento a un uso eficiente del agua.
Precisamente ahora que hay recursos suficientes los expertos abogan por un consumo responsable. Por ello, cabe recordar el decálogo de la organización WWF, apoyado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Hacer un uso legal del agua, trabajando en colaboración con las administraciones competentes, es la primera norma. Del mismo modo, un técnico tiene que llevar a cabo un análisis de la calidad del agua de riego al menos una vez al año. El uso de las últimas tecnologías es igualmente recomendable para que el agricultor realice un uso adecuado del agua en sus explotaciones.
Además del campo, el agua se consume en los hogares. Cada cordobés consume más de 150 litros de agua al día. Y ante la falta de agua la primera medida que se lleva a cabo es restringir su consumo. Las últimas restricciones decretadas en Córdoba fueron en 2008 y consistieron en reducir a la mitad las dotaciones de agua para riego, sin que afectase al abastecimiento urbano.